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Historia de los Mundiales de Fútbol (X): Inglaterra 1966

FICHA TÉCNICA

Fecha de inicio: 11 de julio
Fecha de finalización: 30 de julio
Equipos participantes: 16
10 europeos
5 americanos
1 asiático
Sedes: 8
Partidos jugados: 32
Espectadores: 1.635.000
Espectadores por partido: 51.093
Goles anotados: 89
Goles por partido: 2,8
Máximo goleador: Eusébio (Portugal, 9 tantos)
Campeón: Inglaterra
Subcampeón: Alemania Federal
3er clasificado: Portugal
4º clasificado: Unión Soviética

El ‘amaño’ comenzó con la elección de la sede

El Mundial de Fútbol de Inglaterra 1966 será recordado por la forma en que fue pensado para que los locales se llevaran el triunfo. Con anterioridad se habían visto actuaciones arbitrales favorables a los equipos locales, pero el caso inglés fue mucho más allá. El ‘amaño’ del Mundial comenzó con la elección de la sede. El presidente de la FIFA, Sir Stanley Rous -foto-, movió todos los hilos para que su país natal fuera escogido como sede del campeonato en el congreso anual de la FIFA de 1960. La excusa esgrimida para favorecer a la candidatura inglesa frente a las presentadas por España -que posteriormente se retiraría- y Alemania Federal fue el centenario de la Football Association.

Errores en la inscripción y un reparto de plazas que no gustó a todos

Inglaterra, como organizadora, y Brasil, como vigente campeón, estaban clasificados de antemano para disputar el Mundial. De las 14 plazas restantes, 9 eran para equipos europeos, 3 para conjuntos sudamericanos, 1 correspondió a Norteamerica y la última fue para el vencedor de las eliminatorias celebradas entre África, Asia y Oceanía.

71 equipos optaron a las plazas en juego. 15 conjuntos africanos, Corea del Sur y Siria se retiraron de la fase clasificatoria como medida de protesta por entender que el reparto estaba desequilibrado. Congo, Filipinas y Guatemala incurrieron en diversos errores en su inscripción que les impidieron participar, y Sudáfrica fue excluída por su política de apartheid.

Un sorteo dirigido, un reparto de sedes y horarios favorable a los ingleses

El Royal Garden Hotel Kingston de Londres fue el escenario escogido para realizar el sorteo de los emparejamientos de la primera fase. Para ello, se dividió a los 16 participantes en cuatro bombos: Sudamérica, Europa Mediterránea, Resto de Europa y Resto de equipos.

Los ingleses se vieron beneficiados al tener la posibilidad de jugar en Londres, con cuatro o cinco días de diferencia entre partido y partido. Los principales rivales del combinado británico tuvieron que desplazarse a Liverpool, Manchester, Middlesbrough, Sheffield o Birmingham.

Otra polémica surgió alrededor de las designaciones arbitrales. Cada país participante debía presentar a dos árbitros. Y así lo hicieron todos, incluyendo a Inglaterra. Al final, un total de 7 colegiados ingleses, 1 irlandés y 1 escocés actuaron como colegiados o asistentes en alguno de los 32 partidos del Mundial.

El otro robo: la Copa Jules Rimet

El 20 de marzo de 1966, la Copa Jules Rimet desapareció de la vitrina en la que se custodiaba, para aparecer una semana después semienterrada junto a un seto de un jardín de la zona londinense de Upper Norwood. El perro Pickles fue el responsable del hallazgo, convirtiéndose en un héroe nacional.

Así fue la fase de grupos

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Inglaterra 5 3 2 1 0 4 0
Uruguay 4 3 1 2 0 2 1
México 2 3 0 2 1 1 3
Francia 1 3 0 1 2 2 5

Inglaterra y Uruguay hicieron buenos los pronósticos, imponiéndose a México -que salió del bombo de los equipos más modestos- y a Francia, que seguía inmersa en un proceso de reestructuración. Roger Hunt y Bobby Charlton fueron los jugadores más destacados entre los pross, que se beneficiaron del soprendente empate entre uruguayos y mexicanos para ocupar la primera plaza del grupo.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Alemania Federal 5 3 2 1 0 7 1
Argentina 5 3 2 1 0 4 1
España 2 3 1 0 2 4 5
Suiza 0 3 0 0 3 1 9

La decepción del grupo la protagonizó España, que había depositado grandes esperanzas en el torneo tras haberse alzado con la Eurocopa de 1964. El combinado de José Villalonga cayó derrotado ante Argentina y Alemania, quedando fuera del Mundial a las primeras de cambio. El combinado nacional repitió marcador en todos sus enfrentamientos, 2-1, siendo a su favor únicamente en el partido ante Suiza. Tras este fracaso, España se sumió en una de las peores épocas de su historia, quedando fuera de los Mundiales del 70 y del 74, y de la Eurocopa del 72.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Portugal 6 3 3 0 0 9 2
Hungría 4 3 2 0 1 7 5
Brasil 2 3 1 0 2 4 6
Bulgaria 0 3 0 0 3 1 8

El grupo C fue el “grupo de la muerte” del Mundial de Inglaterra 1966. Inglaterra deseaba que la selección eliminada de entre las tres más poderosas -Portugal, Hungría y Brasil- fuera la verdeamarelha. Sus deseos se convirtieron en realidad y la por aquel entonces doble campeona quedó fuera de los cuartos de final. Portugal, liderada por Eusébio, la “pantera negra de Mozambique“, acabó como primera de grupo.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Unión Soviética 6 3 3 0 0 6 1
Corea del Norte 3 3 1 1 1 2 4
Italia 2 3 1 0 2 2 2
Chile 1 3 0 1 2 2 5

Corea del Norte se convirtió en la gran sorpresa del grupo D, dejando fuera de los cuartos de final a la selección italiana. Pak Doo Ik fue el autor del tanto que permitió a los asiáticos imponerse por 1-0 en un partido jugado en Ayresome Park (Middlesbrough). Era el coreano un grupo de hombres disciplinado, que por problemas políticos habian estado a punto de quedarse fuera de la cita mundialista. Tan poca confianza tenían en su victoria que no habían reservado hotel para los cuartos. Lo que sí que tenían eran los pasajes de avión para volver a Pyongyang.

Hecatombre transalpina

Los diarios italianos no perdonaron a su selección la derrota ante Corea del Norte. La prensa catalogó el papel de Italia de “vergüenza nacional“. Otros fueron más allá, asegurando que “Il nostro calcio e’morto” -”Nuestro fútbol ha muerto“-. El partido anterior, ante la Unión Soviética, también había supuesto una derrota por la mínima para la selección azzurra. Entraba dentro de los límtes de la lógica, pero el país no supo comprender que su selección se volviera de Inglaterra venciendo únicamente a Chile.

El “robo del siglo” en cuartos de final

De nuevo hubo amaño arbitral en el sorteo de árbitros para los cuartos de final. Representantes de Argentina, España, Uruguay y la Unión Soviética habían sido citados para ser testigos. Pese a que todos llegaron a la hora convenida, el sorteo ya se había realizado, con el presidente de la FIFA, y los representantes alemán y africano como garantes de la limpieza del mismo. El germano Rudolf Kreitlein fue ‘escogido’ como colegiado del Inglaterra-Argentina.

Los locales se impusieron por 1-0 a los argentinos, con un gol de Geoff Hurst en el minuto 78, en situación dudosa. Kreitlein se convirtió en protagonista del partido, expulsando al capitán albiceleste Antonio Rattin en el minuto 35.

Rattin tardó más de diez minutos en abandonar el terreno de juego. Por aquel entonces todavía no habia tarjetas, y el argentino ‘no quiso entender’ que Kreitlein le había expulsado hasta que no saltó al campo un intérprete. Argentina, pese al inferioridad, hizo méritos para conseguir algo más. Su defensa siguió aplicando la táctica de fuera de juego que tan buenos resultados le había dado a lo largo del campeonato, hasta que el colegiado no señalo off-side en una dudosa jugada y Hurst tuvo vía libre para batir al meta Antonio Roma. Al final del partido, hubo graves incidentes, incluyendo la agresión de Pastoriza al colegiado. Los ingleses nunca entendieron el porqué de las quejas de los sudamericanos: “En lugar de jugar, pretendían dirigirle el partido al árbitro“, declaró Bobby Charlton al finalización del choque.

Los otros partidos de cuartos se saldaron con los siguientes resultados:

Unión Soviética 2-1 Hungria
Alemania Federal 4-0 Uruguay
Portugal 5-3 Corea del Norte

Los norcoreanos estuvieron a punto de dar una nueva sorpresa. No en vano, se pusieron 0-3 en el minuto 25. Cuatro goles de Eusébio y uno de Augusto completaron la remontada lusa.

Semifinales con sabor europeo

Inglaterra 2-1 Portugal
Dos goles de Charlton -en la foto, detalle del segundo de ellos- clasificaron a Inglaterra para la final. El tanto de Eusébio no fue suficiente para clasificar a Portugal, para muchos el mejor equipo del torneo, para el partido definitivo.

Unión Soviética 1-2 Alemania Federal
Haller y Beckenbauer marcaron para los alemanes. Los soviéticos redujeron diferencias con un gol de Porkujan en el minuto 88, pero para aquel entonces los germanos ya tenían pie y medio en la final.

La gran final: Alemania Federal-Inglaterra

Sin duda, uno de los partidos más polémicos de la Historia de los Mundiales. El tiempo reglamentario finalizó con empate a dos goles. Haller adelantó a los alemanes en el ‘12 de la primera, pero apenas seis minutos después Hurst empató el choque. Peters dio ventaja a los locales, que vistieron de rojo para la ocasión. Cuando parecía que el triunfo sería inglés, Weber empató cuando finalizaba el tiempo reglamentario.

En la prórroga, Hurst se convirtió en protagonista, ayudado por el colegiado sueco Gottfried Dienst y por su líner, el soviético Bakhramov. El delantero inglés recibió una pelota en franca situación en el minuto 101. Llenándose de balón, golpeó con todas su fuerzas. El cuero pegó en el larguero de la meta defendida por Tilkowski, y aparentemente botó fuera antes de ser despejado por la defensa alemana. Dienst concedió el gol, a instancias de su asistente. Bakhramov declaró años después: “No vi entrar la pelota, pero Dienst descargó sobre mi espalda toda la responsabilidad. ¿Que podía hacer?

Con Alemania volcada en busca del empate, Hurst sentenció el partido con un disparo seco en el minuto 120. Con su gol, el delantero del West Ham se convirtió en el único jugador que ha anotado tres goles en una final mundialista, dando a Inglaterra el que hasta ahora es su único triunfo en un Mundial. Una victoria que más de 40 años después sigue rodeada del halo de la polémica y del amaño.

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Historia de los Mundiales de Fútbol (IX): Chile 1962

FICHA TÉCNICA

Fecha de inicio: 30 de mayo de 1962
Fecha de finalización: 17 de junio de 1962
Equipos participantes: 16
10 europeos
6 americanos
Sedes: 4
Partidos jugados: 32
Espectadores: 899.074
Espectadores por partido: 28.096
Goles anotados: 89
Goles por partido: 2,8
Máximos goleadores: Vavá (Brasil), Garrincha (Brasil); Florian Albert (Hungría), Valentin Ivanov (URSS), Drazan Jerkovic (Yugoslavia), Leonel Sánchez (Chile). Todos ellos con 4 tantos.
Campeón: Brasil
Subcampeón: Checosolovaquia
3er clasificado: Chile
4º clasificado: Yugoslavia

¿Argentina? No, gracias

Por enésima vez, Argentina presentó su candidatura como país organizador de los Mundiales de Fútbol. En esta ocasión, nada parecía estar en contra de los sudamericanos en la carrera por la organización de la cita mundialista de 1962. La participación de Chile en la misma se vió en un primer momento de manera simbólica, como una forma de evitar que Argentina fuera el único país sudamericano en postularse como posible organizador del evento. Alemania Federal también había dado muestras de su interés por ser anfitriona del Mundial de 1962, pero su candidatura fue descartada rápidamente, por cuanto la intención de la FIFA era organizar la competición en un país del Nuevo Continente.

Los principales valedores de la candidatura chilena fueron Ernesto Alvear, dirigiente del Club Deportivo Magallanes -que curiosamente viste con los colores de la selección albiceleste-,  y el presidente de la Federación, Carlos Ditborn. Los representantes chilenos recorrieron prácticamente todo el mundo en busca de apoyos para su causa.

El 10 de junio de 1956, la FIFA se reunió en Lisboa. Seguro de que su país resultaría elegido, el presidente de la AFA, Raúl Colombo, terminó su discurso con la siguiente frase: “Podemos organizar el Mundial mañana mismo. Lo tenemos todo“. Al día siguiente, Ditborn -primero por la derecha en la foto- defendió los postulados chilenos y le dió la vuelta a la frase de Colombo: “Porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo“. Chile se impuso con 32 votos a favor, por los 14 de Argentina.

Francia se queda fuera, y España se enfrenta a dos continentes

Una de la ausencias más notables fue la del combinado galo, que quedó apeada en el grupo 2 de la fase clasificatoria, que integró junto a Bulgaria y Finlandia. Búlgaros y franceses quedaron igualados en la primera posición al no haber diferencia de goles, y en el partido de desempate, jugado en Milán, Bulgaria se impuso por 1-0, logrando de esta manera su primera participación para unos Mundiales de Fútbol.

España tuvo que superar a países de dos continentes para logra su plaza. En una primera eliminatoria, se deshizo de Gales venciendo en Cardiff 1-2, y empatando en Madrid (1-1). En el cruce, los españoles hicieron lo propio con Marruecos, venciendo en Casablanca por 0-1 y en Madrid por 3-2.

Colombia estropeó el negocio

Arica, ciudad norteña del país, fue escogida como sede teniendo en cuenta su cercanía con la frontera chilena con Perú. Se esperaba que los peruanos entrasen en masa en Chile para apoyar a su selección si tenían la posibilidad de hacerlo desplazándose pocos kilómetros. Con lo que no ocntaron los organizadores fue con el concurso de la selección de Colombia, que contra todo pronóstico eliminó a la peruana, imponiéndose por 1-0 en Bogotá y empatando (1-1) en Lima.

La tragedia se cebó con Chile

El 22 de mayo de 1960, Chile sufrió la violencia del “terremoto de Valdivia“, el mayor conocido en la historia de la humanidad. En la escala de Richter, el seismo llegó a los 9,6 grados. Como se puede imaginar, las consecuencias se hicieron sentir por todo el país, por todo el mundo. El movimiento de la tierra provocó un tsunami que acabó con la vida de 61 personas de Hawai, y la erupción del volcán Puyehue. 3.000 personas murieron y millones lo perideron todo.

Ante este panorama, Carlos Ditborn se reunió con el presidente chileno, Jorge Alessandri, dispuesto a devolverle el dinero que había recibido la Federación del Gobierno para la organización de la cita mundialista. Alessandri se ratificó en su intención de que el Mundial se disputase en el país, y a partir de ese momento, Chile contó con la ayuda de algunos vecinos sudamericanos, y con una aportación extraordinaria de la FIFA de 20.000 dólares. Ditborn reorganizó la estructura de la competición, reduciendo a cuatro las sedes (una para cada grupo). El presidente de la Federación chilena no pudo disfrutar del séptimo Mundial: falleció 33 días ante del inicio de la competición.

Así fue la primera fase

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Unión Soviética 5 3 2 1 0 8 5
Yugoslavia 4 3 2 0 1 8 3
Uruguay 2 3 1 0 2 4 6
Colombia 1 3 0 1 2 5 11

Los colombianos protagonizaron una de las hazañas del campeonato, sumando su único punto ante la Unión Soviética. El partido que enfrentó a ambas selecciones finalizó con empate a cuatro goles. En el minuto 11, los soviéticos vencían por 3-0. En el 56, Ponedelnik anotó el 4-1. Colombia empató con goles de Coll, Rada y Klinger. El tanto de Coll pasó a la historia como el primer -y único hasta el momento- gol olímpico en la Historia del Mundiales.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Alemania Federal 5 3 2 1 0 4 1
Chlle 4 3 2 0 1 5 3
Italia 3 3 1 1 1 3 2
Suiza 0 3 0 0 3 2 8

Chile e Italia protagonizaron el partido conocido como la “Batalla de Santiago“. La rivalidad deportiva entre ambos países se inició cuando los transalpinos se negaron a que Chile fuera sede del Mundial 62. La tensión se incrementó una vez iniciado el campeonato, cuando los periodistas Antonio Ghirelli y Corrado Pizzinelli escribieron un artículo titulado “Santiago, el confín del mundo. La infinita tristeza de la capital chilena“. En él se leían frase como “Desde que estoy en Chile tengo la curiosa sensación de llevar el mundo sobre mis espaldas. [...] En vano los chilenos, como para consolar a los italianos, dicen que Santiago se parece a Turín [...] Y ello tal vez para tratar de hacer olvidar la realidad de ésta capital, que es el símbolo triste de uno de los países subdesarrollados del mundo y afligido por todos los males posibles: desnutrición, prostitución, analfabetismo, alcoholismo, miseria….

El día del partido, el público chileno recibió a los italianos con hostilidad, pese a que estos saltaron al campo arrojando claveles en señal de amistad. A los siete minutos, Giorgio Ferrini golpeó al local Honorino Landa. El colegiado inglés, Ken Aston, le expulsó. Ferrini se negó a abandonar el campo, y tuvo que ser retirado por la policía, como se puede ver en la foto.

En el minuto 41, su compañero Mario David también vio la tarjeta roja tras una dura entrada sobre Leonel Sánchez. El chileno se revolvió y le golpeó en la cara, pero Aston sólo expulsó al jugador italiano. Años después serían compañeros -y grandes amigos- en las filas del AC Milan. Las jugadas violentas siguieron protagonizando el partido. Aston pensó en susender el choque,pero reconoció tiempo después que haberlo hecho hubiera provocado “un motín“. Chile se impuso por 2-0, y al día siguiente la prensa italiana se cebó con los sudamericanos, tildándoles de “subdesarrollados, feroces y caníbales“. En la introducción que hizo el periodista David Coleman previa a la emisión en diferido del choque en la televisión inglesa, apuntó que se trataba de “la exhibición de fútbol más estúpida, espantosa, desagradable y vergonzosa, posiblemente, en la historia de este deporte.”

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Brasil 5 3 2 1 0 4 1
Checoslovaquia 3 3 1 1 1 2 3
México 2 3 1 0 2 3 4
España 2 3 1 0 2 2 3

España no pudo contar con Di Stefano -en la foto, en el suelo en un lance del partido contra los checos-, que lesionó poco antes del inicio de la competición. Entre sus filas si que estaba el húngaro Ferenc Puskas, pero su concurso no fue suficiente para que el combinado nacional superase la primera fase. La actuación española se puede considerar irregular, plaga de altibajos. Derrota por la mínima ante Checoslovaquia, victoria en el tiempo de descuento ante México, y fracaso ante Brasil (2-0). Helenio Herrera, subestimó el potencial de los brasileños después de que Pelé se lesionara en el segundo partido: “Sin Pelé, Brasil es débil. ¿Quién es Amarildo?” Respuesta: el autor de los dos tantos en 15 minutos que derrotaron a España (2-1) y la eliminaron del Mundial.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Hungría 5 3 2 1 0 8 2
Inglaterra 3 3 1 1 1 4 3
Argentina 3 3 1 1 1 2 3
Bulgaria 1 3 0 1 2 1 7

Para la disputa de la primera fase, a diferencia de las rondas clasificatorias previas al inicio del Mundial, sí que se estableció la diferencia de goles como criterio para evitar la celebración de partidos de desempate. Argentina fue la primera selección en sufrirlo, para beneficio de Inglaterra, que logró el pase a cuartos de final.

Cuartos de final

Chile 2 - Unión Soviética 1
Los aficionados chilenos manifestaron su alegría por la calles, portando carteles en los que se leía Subdesarrollados 2 - Europa 1, en clara referencia al artículo de los italianos Ghirelli y Pizzinelli.

Brasil 3 - Inglaterra 1
Dos goles de Garrincha, que fue la gran estrella del torneo, y uno de Vavá acabaron con la selección de Inglaterra. Hitchens fue el encargado de marcar para los británicos el tanto del honor.

Checoslovaquia 1 - Hungría 0
Un gol de Scherer, a los 13 minutos de juego, fue suficiente para que los checolosvacos se impusieran a los húngaros y lograsen de esta forma la clasificación para las semifinales de la competición.

Yugoslavia 1 - Alemania Federal 0
En un emocionante partido, los yugoslavos completaron el cupo de equipos clasificados para semifinales al imponerse por 1-0 a los alemanes federales con un gol de Radakovic a cinco para la finalizacion del tiempo reglamentario.

Las semifinales y el perdón a Garrincha

Una de las semifinales enfrentó a los anfitriones y a los vigentes campeones. Los brasileños se impusieron por 4 a 2, con sendos dobletes de Garrincha y Vavá. El habilidoso extremo carioca fue expulsado, después de revolverse para responder a una de tantas patadas que le dieron a lo largo del partido.

Todo el mundo se movilizó para evitar que Garrincha fuera sancionado y pudiera disputar la final. El presidente brasileño, Tancredo Neves, remitió este telegrama a la FIFA: “El gobierno brasileño espera que las autoridades de la F.I.F.A. autoricen la presencia en la final de todas las estrellas brasileñas, y en especial de Garrincha, un extraordinario atleta cuya disciplina y limpieza son conocidas en todo el mundo, le pido esto en nombre de la alegría del pueblo brasileño” . También el gobierno peruano, país de origen del colegiado que expulsó a Garrincha, solicitó a la FIFA que no hubiera sanción para él.

Al final, el informe del árbitro fue favorable a los intereses de Brasil, luego del pago -según dicen las malas lenguas- de una imoportante suma de dinero. La expulsión le costó a Garrincha tres puntos de sutura, eso sí. Cuando se retiraba del campo, una piedra lanzada desde la grada impactó en su cabeza.

Brasil se convirtió en bicampeón… y Schroif en villano

En la gran final, Brasil se impuso 3-1 a Checoslovaquia, con tantos de Amarildo, Zito y Vavá. Los cariocas remotaron el gol inicial de los checos, obra de Masopust en el minuto 15 del encuentro.

La veterana selección brasileña -la media de edad superaba los 30 años, y sólo jugadores ocmo Pelé, que por aquel entonces tenía 21 la rebajaban- se impuso a la checa y logró su segundo Mundial.

Los aficionados del combinado subcampeón descargaron su ira sobre su guardameta, William Schroif, al que culparon de la derrota en vista de su mala actuación. El entrenador checoslovaco sentenció a su portero declarando tras el partido: “Qué se le va a hacer… dos errores impensados de nuestro arquero le dieron el triunfo a Brasil“. Con su victoria, facilitada o no por Schroif, Brasil se convertía en el tercer bicampeón de la historia, junto a Uruguay e Italia.

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Historia de los Mundiales de Fútbol (VIII): Suecia 1958

FICHA TÉCNICA

Fecha de inicio: 8 de junio de 1958
Fecha de finalización: 29 de junio de 1958
Equipos participantes: 16
12 europeos
4 americanos
Sedes: 12
Partidos jugados: 35
Espectadores: 919.580
Espectadores por partido: 26.273
Goles anotados: 126
Goles por partido: 3,6
Máximo goleador: Just Fontaine (Francia, 13 goles)
Campeón: Brasil
Subcampeón: Suecia
3er clasificado: Francia
4º clasificado: Alemania Federal

El Mundial repite sede europea

El congreso anual de la FIFA celebrado en Brasil en 1950 determinó que Suecia sería el país organizador del Mundial de 1958. Como Suiza ya había sido designada como sede de la edición de 1954, diversas Federaciones americanas, encabezadas por la brasileña, recurrieron la decisión y obligaron a convocar una nueva votación. Esperaban que se respetara la tradición de alternar la organización de la cita entre un país europeo y otro americano. Esta votación tuvo lugar en 1954… y únicamente sirvió para reafirmar a Suecia como organizadora.

Gales logró la clasificación… al segundo intento

Gales se enfrentó a Checoslovaquia y la República Democrática de Alemania en el grupo 4 de clasificación del continente europeo. Aunque inició su participación con una victoria ante los checos (1-0), finalizó en segunda posición y quedó fuera de la cita mundialista… en un primer momento.

El combinado galés se benefició de los problemas surgidos en el grupo de clasificación asiático. Argumentando diferencias políticas, Egipto, Indonesia y Sudán se negaron a enfrentarse a Israel. La FIFA obligó a los israelíes a disputar una eliminatoria contra algún país eliminado para ganarse la plaza. La opción de jugar esta repesca fue ofrecida a Italia y Uruguay, que se negaron a aceptarla. Gales fue la tercera en recibir la invitación, y la aprovechó imponiéndose por un doble 2-0 en partidos disputados en Tel Aviv y Cardiff.

Un empate con Suiza dejó fuera a España

España no logró la clasificación para la cita mundialista, al tropezar en la primera jornada de su grupo empatando a 2 con Suiza en Madrid. El combinado nacional cayó derrotado en Glasgow ante Escocia por 4-2. Pese a que se impuso por 4 a 1 en Madrid al equipo escocés, el empate ante el conjunto helvético condenó a España a finalizar la fase de clasificación tras el conjunto británico y a quedarse, en consecuencia, fuera del Mundial.

La vuelta de Argentina

Argentina obtuvo plaza para una cita mundialista después de muchos años renunciando a disputar las fases previas. El combinado albiceleste se impuso a Bolivia y a Chile en su grupo de clasificación.

Sin embargo, Argentina pecó de exceso de confianza y de una mala planificación. “El fútbol argentino no necesita de los jugadores que están en el exterior“, llegó a declarar el presidente de la AFA, Raúl Colombo. La preparación para el Mundial consistió únicamente en la disputa de tres partidos amistosos, ante Paraguay, Uruguay y el conjunto chileno del Colo-Colo. “Lo que hubo fue una falta de responsabilidad en algunos muchachos. Tal vez porque no comprendían la verdera importancia de un Mundial. Para ellos era lo mismo que jugar un partido en Buenos Aires. La verdad es que no hubo disciplina en ningún momento del torneo“, reconoció tiempo después el capitán Pedro Dellacha.

Así fueron los grupos de la primera fase

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Alemania Federal 4 3 1 2 0 7 5
Checoslovaquia 3 3 1 1 1 8 4
Irlanda del Norte 3 3 1 1 1 4 5
Argentina 2 3 1 0 2 5 10

Checoslovaquia e Irlanda del Norte tuvieron que jugar un partido de desempate para determinar el segundo puesto del grupo. Irlanda del Norte se impuso 2-1, con tantos de McParland -minutos 44 y 91-, que remontaron el gol inicial de Zikan.

Argentina, que había subestimado el potencial de sus rivales, cayó eliminada en la primera fase. El combiando albiceleste fue recibido con gran hostilidad a su llegada a Buenos Aires, y la nefasta actuación estuvo a punto de costarle el puesto al presidente de la AFA.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Francia 4 3 2 0 1 11 7
Yugoslavia 4 3 1 2 0 7 6
Paraguay 3 3 1 1 1 9 12
Escocia 1 3 0 1 2 4 6

Just Fontaine dio muestras de su gran capacidad de definición, ayudando a Francia a conseguir el primer puesto del grupo con un total de 6 goles: tres ante Paraguay (7-3), dos ante Yugoslavia (que no evitaron la derrota gala por 2-3) y uno ante Escocia (2-1).

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Suecia 5 3 2 1 0 5 1
Hungría 3 3 1 1 1 6 3
Gales 3 3 0 3 0 2 2
México 1 3 0 1 2 1 8

Al igual que en el grupo A, Hungría y Gales hubieron de jugarse el segundo puesto en un partido de desempate, en el que se impusieron los galeses por 2-1. El potencial de la selección magiar, subcampeona en 1954, había quedado muy mermado en 1956 tras la invasión soviética y la ocupación de Budapest. Gran parte de los seleccionados huyeron del país y Hungría se presentó a los Mundiales del 58 con un combinado que no era comparable al de cuatro años antes.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Brasil 5 3 2 1 0 5 0
Unión Soviética 3 3 2 1 1 4 4
Inglaterra 3 3 0 3 0 4 4
Austria 1 3 0 1 2 2 7

Los primeros pasos de la andadura brasileña en el Mundial fueron erráticos. Pese a la victoria por 3-0 ante Austria, la canarinha no ofreció una buena imagen. La sensación de preocupación en el seno de la selección se agravó con el empate sin goles ante Inglaterra. Brasil había preparado a conciencia el Mundial, y esperaba resarcirse de los resultados de las participaciones de 1950 y 1954. Para ello, había viajado al Viejo Continente semanas antes del inicio del campeonato, y se había enfrentado a diversos conjuntos europeos para preparar la cita de Suecia.

Brasil se jugaba la clasificación con la Unión Soviética. Un grupo de jugadores, con el capitán Luis Bellini “Didí” a la cabeza, exigió al seleccionador Vicente Feola, cambios en el once inicial. Concretamente pidió la entrada en el mismo de Zito, Vavá, De Sordi, Garrincha… y Pelé. El combinado brasileño se impuso a los soviéticos por 2-0, con tantos de Vavá. Gavriel Katchalin, seleccionador de la extinta URSS, afirmó a la finalización del choque: “No puedo creer que lo que vimos esta tarde sea fútbol. Jamás había visto un fútbol tan hermoso en toda mi vida“.

En la imagen superior se ve el primer gol que el jugador brasileño le marcó a la “Araña Negra” Lev Yashin. A partir de ese momento, el conjunto sudamericano dio muestras de su verdadero potencial. Sólo cuando los jugadores lograron imponer al seleccionador su criterio se pudo ver al Brasil del que todo el mundo ha oído hablar.

Pese a la derrota ante Brasil, la Unión Soviética se clasificó como segunda de grupo tras imponerse 1-0 a Inglaterra en el partido de desempate.

En los cuartos de final comenzó la leyenda de Pelé

Francia 4 - Irlanda del Norte 0
En un partido sin historia, los franceses lograron su clasificación para las semifinales con dos nuevos goles de Just Fontaine, un tanto de Wisniewski y otro de Pantoni.

Brasil 1 - Gales 0
Pelé logró en el minuto 66 el gol de la victoria brasileña. El mismo jugador al que muchos habían menospreciado por ser joven y de color le dio a la canarinha el pase a semifinales.

Suecia 2 - Unión Soviética 0
Sólo tras este partido los aficionados suecos empezaron a demostrar verdadero interés por el Mundial. Puede que se deba a la entrada en escena de un grupo de animadoras locales…

Alemania Federal 1 - Yugoslavia 0
El partido, disputado ante 20.000 espectadores en el estadio de Malmöe, se resolvió con un tempranero gol de Rahn, anotado en el minuto 12.

La gran semifinal: Francia-Brasil

Pelé y Garrincha se convirtieron en las estrellas de la semifinal que enfrentó en el estadio Rasunda de Estocolmo a Brasil y Francia. El triunfo brasileño (5-2) se fraguó en los primeros minutos con un gol de Vavá. Antes de que se cumplieran los 10 minutos de juego, Just Fontaine igualó la contienda superando en su salida al meta Gilmar.

A partir de ese momento, Brasil se convirtió en un ciclón. Didí volvió a colocar con ventaja a los sudamericanos en el minuto 39, y tres tantos de Pelé, tras jugada por banda de Garrincha, sentenciaron el partido. Piantoni maquilló el resultado en el minuto 83.

Fontaine se desquitó en el partido por el tercer y cuarto puesto
Fontaine anotó cuatro goles en la victoria de Francia ante Alemania Federal (6-3), logrando de esta forma un registro histórico que todavía no ha podido ser superado: 13 goles en 6 partidos.

… y Brasil batió a Suecia en la final

Brasil repitió marcador en la final ante Suecia. Dos goles de Vavá, otros dos de Pelé y uno de Zagallo dieron el triunfo a la selección brasileña. Pese a lo amplio del marcador, el partido no resultó sencillo. Liedholm adelantó a los suecos en el minuto 3. Brasil neutralizó la ventaja local y llevó el marcador al 4-1, pero los suecos anotaron el 4-2 a falta de 10 minutos para la finalización del choque.

Pelé anotó el 5-2 con el tiempo cumplido. Tras el tanto, Maurice Guigue, colegiado de la contienda, recogió el balón y se dirigió hacia los vestuarios, en lugar de hacerlo hacia el centro del campo. El partido había acabado. La validez del gol no se constató hasta minutos después, cuando el árbitro certificó que el tanto era legal y que no permitió el saque de centro por haber finalizado el tiempo.

Sin embargo, el gol que quedará para el recuerdo de los aficionados es el primero de los dos que anotó Pelé. Su sombrero al defensor sueco y el posterior remate seco y ajustado al palo lo hacen inolvidable, eterno. Brasil lograba su primer Mundial de la mano de un chico de apenas 17 años, que no podía contener las lágrimas -foto superior- y de otro joven, Garrincha, al que el médico de la selección, Joao de Carvalahaes, consideraba “un débil mental no apto para desenvolverse en un juego colectivo”.

Por sus apodos los conoceréis

La historia de los apodos de Edson Arantes do Nascimento “Pelé” y de Manuel Francisco Dos Santos “Garrincha”, es un reflejo de la dificultades que superaron ambos jugadores para acabar triunfando en el fútbol.

En portugués, Pelé significa algo así como “Don Nadie“. Eso es precisamente lo que le decía su madre a Edson que iba a ser si no dejaba de jugar al fútbol y se ponía a estudiar. Afortundamente, la señora se equivocó, y de lejos. “Garrincha” fue apodado así por uno de sus hermanos, que lo comparaba con un pájaro de las selvas de Mato Grosso, feo y extremadamente veloz, pero fácilmente cazable por su torpeza. La vida trató con dureza a Garrincha. Zambo de nacimiento, tenía una pierna seis centímetros más corta que la otra. Sufrió una poliomelitis a los seis años que agravó su situación y se convirtió en fumador a los diez y en alcohólico años después. Fue, sin embargo, el mejor extremo de la historia del fútbol.

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Historia de los Mundiales de Fútbol (VII): Suiza 1954

FICHA TÉCNICA

Fecha de inicio: 16 de junio
Fecha de finalización: 4 de julio
Equipos participantes: 16
11 europeos
3 americanos
2 asiáticos
Sedes: 6
Partidos jugados: 26
Espectadores: 889.500
Espectadores por partido: 34.211
Goles anotados: 140
Goles por partido: 5,28
Máximo goleador: Sandor Kocsis (Hungría, 11 goles)
Campeón: Alemania Federal
Subcampeón: Hungría
3er clasificado: Austria
4º clasificado: Uruguay

La FIFA se regala un Mundial en casa por su 50 aniversario

El quinto Mundial devolvió la competición a Europa tras el paso por Brasil en el año 1950. La alteración de los planes iniciales (haber organizado el cuarto Mundial en Suiza en el año 1949), y la conmemoración de los 50 años de la fundación de la Federación Internacional fueron motivos más que suficientes para que la FIFA decidiera organizar la cita de 1954 en tierras helvéticas, donde tenía su sede. Suiza se presentaba además como una alternativa más que aceptable, con 6 estadios de entre 26.000 y 64.000 espectadores de capacidad y un gran potencial económico para asumir los costes derivados de la organización del evento.

El que avisa no es traidor

Hungría no tuvo que disputar la fase previa por la renuncia de Polonia. No obstante, en los meses previos al inicio del Mundial, la selección magiar dio muestras de su calidad obteniendo importantes victorias ante equipos de gran nivel. Las más destacadas, sin duda, fueron las conseguidas ante Inglaterra. El 25 de noviembre de 1953, Hungría se impuso a los pross por 3-6 en el Estadio de Wembley. Más destacable todavía fue el triunfo conseguido en mayo de 1954 en el Népstadion de Budapest: 7-1.

“Franco” deja a España fuera del Mundial

España aspiraba a cuajar un gran Mundial tras haber conseguido nacionalizar a Ladislao Kubala. La fase de clasificación le enfrentaba a Turquía en una eliminatoria a doble partido. En la ida, disputada en Madrid, el combinado local se impuso con facilidad por 4-1. En la vuelta, no obstante, vencieron los turcos por 1-0. Al no contabilizarse por aquel entonces la diferencia de goles, hubo de celebrarse un partido de desempate, que se jugó en Roma el 17 de marzo de 1954.

Minutos antes de que diera inicio el partido, llega a manos del combinado español un telegrama con membrete de la FIFA en el que se prohibe expresamente la participación de Kubala en el choque, tras una reclamación de la Federación Húngara. Sin su gran estrella, España no pasa del empate a dos ante el conjunto otomano. El nombre del clasficado hubo de decidirse por sorteo. La mano inocente fue la del pequeño Franco Gemma, que para desgracia española escogió el papel con el nombre de Turquía. “Que podíamos esperar de alguien llamado Franco…“, fue el comentario más extendido entre los opositores al régimen dictatorial del Caudillo.

Lo más intrigante de esta historia, no obstante, es que años después se supo que ningún directivo de la FIFA había enviado el telegrama que prohibía la participación de Kubala en el choque. Parece ser que a alguien no le interesaba que España participara en el Mundial…

Un nuevo sistema de competición para la primera fase

La FIFA decidió repartir a los 16 equipos participantes en cuatro grupos de otros tantos equipos, con la particularidad de que en cada uno de ellos había dos cabezas de serie que no se enfrentaban entre si. Por su parte, los otros dos conjuntos sólo se enfrentaban a los cabezas de serie, nunca uno contra otro.

Los equipos escogidos -no se sabe muy bien bajo que criterio- como cabezas de serie fueron Brasil, Uruguay, Hungría, Inglaterra, Italia, Austria, Francia… y Turquía.

Un partido amañado

La clasificación del grupo A estuvo condicionada por el apaño entre Brasil y Yugoslavia para empatar y dejar fuera de la segunda fase a Francia y México. Los últimos 20 minutos del partido que enfrentó a ambas selecciones se convirtieron en una burla para los 21.000 espectadores que lo presenciaron desde las gradas del estadio de La Pontaise, de Lausana.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Brasil 3 2 1 1 0 6 1
Yugoslavia 3 2 1 1 0 2 1
Francia 2 2 1 0 1 3 3
México 0 2 0 0 2 2 8

El adelanto de la final y la inteligencia alemana

Alemania Federal ya se había clasificado para la ronda de cuartos de final cuando se enfrentó a Hungría. Sepp Herberger, técnico alemán, dejó a siete de sus jugadores titulares en el banquillo, y le dió una consigna muy clara a los once que saltaron al campo: lesionar a Ferenc Puskas. Así fue. Puskas recibió un brutal golpe en el tobillo que le tuvo apartado del campeonato hasta la final, en la que pese a marcar un gol no brilló tanto como podría haberlo hecho si no hubiera estado lesionado.

Hungría se impuso por 8-3. La jugada alemana fue maestra. No sólo consiguió menguar el potencial húngaro, sino que además escondió sus cartas, dio descanso a sus hombres más importantes y evitó en los cuartos de final un cruce con Brasil. Años después, Herberger declaró: “Nos vimos obligados a perder deliberadamente con Hungría, para permitir que éstos, nuestros más serios rivales, se clasificaran en primer lugar y que nosotros evitáramos a los rivales sudamericanos. Con la autorización del presidente de la Federación Alemana, nos enfrentamos a Hungría con siete suplentes“.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Hungría 4 2 2 0 0 17 3
Alemania Federal 4 3 2 0 1 14 11
Turquía 2 3 1 0 2 10 11
Corea del Sur 0 2 0 0 2 0 16

Así quedó la clasificación del grupo C. Como se puede ver, la diferencia de nivel existente entre los cabezas de serie y los otros dos equipos del grupo fue notable. Checoslovaquia y Escocia no fueron capaces de marcarle gol ni a Austria ni a Uruguay.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Uruguay 4 2 2 0 0 9 0
Austria 4 2 2 0 0 6 0
Checoslovaquia 0 2 0 0 2 0 7
Escocia 0 2 0 0 2 0 8

En el grupo D, Suiza se benefició de un error del colegiado brasileño Mario Viana, quien anuló un gol perfectamente legal a Italia en el partido que enfrentó a ambas selecciones. El choque finalizó con 2-1 en el marcador, y obligó a la disputa de un encuentro de desempate por la segunda posición, en el que vencieron los suizos por 4-1.

Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC
Suiza 4 3 2 0 1 6 4
Inglaterra 3 2 1 1 0 6 4
Italia 2 3 1 0 2 6 7
Bélgica 1 2 0 1 1 5 8

“La batalla de Berna”

El partido más destacado de la ronda de cuartos de final enfrentó en el Wankdorfstadion de Berna a Hungría y Brasil. Se impuso la selección magiar por 4-2, en un partido que ha pasado a la historia con el sobrenombre de la “batalla de Berna”. El apelativo, acuñado por la prensa británica, hace referencia a los incidentes acaecidos durante la disputa del choque.

Todo comenzó cuando en el minuto 18 Didí se internó en el área y un defensa húngaro le hizo penalty. Aunque Arthur Ellis, colegiado de la contienda, decretó la pena máxima, el carioca Brandaozinho se tomó la justicia por su mano, y agredió al húngaro Higdekuti. La acción de Brandaozinho provocó una monumental tangana en la que participaron jugadores de ambos equipos, suplentes y aficionados. La policía, como se puede ver en la foto, tuvo que esmerarse para restablecer el orden.

Antes de reanudar el partido, Ellis expulsó a Nilton Santos y a Josef Boszik. Tampoco terminaron el choque Humberto Barbosa y Mauro Rafael. La batalla se reanudó en los vestuarios a la finalización del partido. Puskas, que no jugó el encuentro por lesión, le dio un botellazo a Pinheiro que le hizo una brecha de tres puntos de sutura. Dirigentes federativos húngaros y jugadores abandonaron el campo repletos de vendajes. Uno de los peor parados fue el vicepresidente del comité de deportes, Gustav Sebes, que recibió un zapatazo en plena nariz del entrenador brasileño Zezé Moreira. La FIFA no tomó cartas en el asunto, para sorpresa general, y ninguno de los equipos fue sancionado.

Victoria sin violencia

En las semifinales, Hungría venció a Uruguay por 4-2. En esta ocasión no hubo incidentes que reseñar, más bien al contrario. Los húngaros sólo tuvieron buenas palabras para sus rivales uruguayos: “perdieron como héroes y caballeros. Yo no soy un tipo de conmoverme fácilmente, pero hace un momento, Schiaffino me besó felicitándome… Me pareció que iba a morir estrangulado por un nudo en la garganta. Fue el más bello, el más humano, el más inolvidable partido de mi vida“, llegó a decir Boszik.

Alemania dio la sorpresa en la final

Alemanes federales y húngaros volvieron a verse las caras en la gran final, jugada ante 60.000 espectadores en el Wankdorfstadion. Aunque Hungría partía como gran favorita -no en vano había marcado 25 goles en 4 partidos y había ganado a los alemanes en la primera fase por 8 a 3-, la victoria cayó del lado alemán por tres goles a dos.

Fue un partido vibrante desde los primeros instantes. En el minuto 6, Puskas adelantó a los magiares, y apenas dos minutos después Czibor aumentó la ventaja húngara. Poco le costó a Alemania Federal recuperarse tras los dos zarpazos del conjunto de Sebes. En el minuto 10 Morlock redujo diferencias, y en el 18 Rahn igualó la contienda.

El gol definitivo llegó en el minuto 84, y también fue obra de Rahn. Como en toda final que se precie, la polémica estuvo más que presente. Puskas consiguió igualar el encuentro, pero su gol fue invalidado por el colegiado inglés William Lang, por un supuesto fuera de juego que parece ser que no existió.

Conrad Adenauer, canciller alemán, envío un telegrama a los vencedores, que decía “Todos los alemanes participan de su gloriosa victoria con gran júbilo. Les envio mis más sinceras felicitaciones“. Rectitud ante todo, incluso en los momentos de mayor gloria nacional.

De nada habían valido los 27 goles de Hungría en el campeonato, ni que Kocsis acabara el torneo como máximo goleador con 11 tantos, ni el hecho de haber encajado únicamente 10. La victoria fue para el conjunto alemán, aunque moralmente los vencedores fueron los magiares, que encandilaron con su fútbol a todo el planeta.

Historia de los Mundiales de Fútbol (VI): Brasil 1950

FICHA TÉCNICA

Fecha de inicio: 24 de junio
Fecha de finalización: 16 de julio
Equipos participantes: 13
7 americanos
6 europeos
Sedes: 6
Partidos jugados: 22
Espectadores totales: 1.043.500
Espectadores por partido: 47.431
Goles anotados: 88
Goles por partido: 4,0
Máximo goleador: Ademir (Brasil, 9 goles)
Campeón: Uruguay
Subcampeón: Brasil
3er clasificado: Suecia
4º clasificado: España

Mal negocio para Argentina

Las heridas abiertas por la Segunda Guerra Mundial seguían sangrando cuando la FIFA decidió organizar el cuarto Mundial de Fútbol. Suiza era la elegida para acoger la cita, que había de celebrarse en 1949. El país helvético, que se mantuvo neutral durante el conflicto, contaba con recursos económicos, pero no tenía estadios de fútbol para organizar un evento de semejante envergadura.

Es por ello que el congreso anual de la FIFA de 1947, celebrado en París, decidió trasladar de sede el cuarto Mundial, otorgando a Suiza la preferencia a la hora de ser elegida como organizadora de la quinta edición del mismo. La devastación que asolaba Europa tras la Guerra y la oposicion frontal de las Federaciones sudamericanas a disputar por tercera vez consecutiva un Mundial en tierras del Viejo Continente obligó a la FIFA a trasladar la competición al otro lado del Atlántico, y a retrasarla un año para favorecer la participación de equipos europeos.

Brasil y Argentina se disputaron la elección como sede mundialista. Las conversaciones mantenidas por los presidentes de ambos países, Getúlio Vargas y Juan Domingo Perón, dieron como resultado un acuerdo: Argentina no presentaría su candidatura para albergar los Mundiales de 1950 y apoyaría el proyecto brasileño. A cambio, Brasil apoyaría la candidatura argentina para organizar la siguiente cita a celebrar en tierras sudamericanas. Brasil, como única candidata, fue elegida por unanimidad en el congreso de la FIFA. Argentina, no obstante, tuvo que esperar 31 años desde aquel momento para poder organizar un Mundial.

El orgullo escocés

Por primera vez, las Federaciones británicas participaron en la fase de clasificación para un Mundial. Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda se jugaron entre 1949 y 1950 dos plazas para participar en la cita brasileña. El Campeonato Británico de Naciones fue empleado al tiempo como grupo grupo de clasificación. Inglaterra y Escocia quedaron en primer y segundo lugar respectivamente, pero Escocia renunció a su plaza tras haber afirmado con anterioridad que sólo se presentaría al Mundial si quedaba en primer lugar.

Los aspirantes se retiran y el Mundial se reduce a 13 participantes

Tras la renuncia escocesa, la FIFA ofreció la plaza a Francia, que había caído eliminada en su grupo ante Yugoslavia. El país galo aceptó en primer momento la invitación, pero posteriormente la rechazó, ante el temor de que su selección, muy debilitada tras a Guerra, no cuajara un buen papel en el Mundial. La Federación Internacional decidió cancelar la plaza.

El grupo 2 estaba formado por Turquía, Siria y Austria. Los dos primeros debían disputar una eliminatoria a doble partido y el vencedor se enfrentaría al combinado austriaco. En la ida, Turquía se impuso por 7-0. Siria renunció a disputar la vuelta y el país otomano avanzó a la siguiente eliminatoria. Austria también renunció, por lo que la plaza quedó en manos turcas. Para terminar la carambola, también Turquía renunció, por lo que la plaza quedó vacante. La FIFA se la ofreció a Portugal, pero los lusos la rechazaron y de nuevo la Federación se vio obligada a cancelarla.

En Sudamérica, Argentina, Bolivia y Chile formaban el grupo 7 de clasificación, en el que se ponían en juego dos plazas. Las diferencias surgidas entre la AFA y la CBF motivaron la renuncia argentina, y la clasificación automática de bolivianos y chilenos. En el grupo 8, Ecuador y Perú se retiraron, por lo que las dos plazas en juego fueron asignadas a Paraguay y Uruguay.

Birmania, Filipinas, Indonesia y La India formaban el grupo de clasificación asiático. Los tres primeros países renunciaron, y la plaza fue asignada a los hindúes. Sin embargo, estos decidieron no disputar el Mundial ante la negativa de la FIFA a que pudieran jugar los partidos descalzos. Nuevamente, la plaza quedó vacante y fue cancelada. Los 16 equipos que debían formar parte de la cita quedaron reducidos finalmente a 13.

Un novedoso sistema de competición

La FIFA aprobó en su congreso de 1947 una reforma del sistema de competición del Mundial, aplicable a partir de la cita brasileña. Los 16 equipos clasificados se dividirían en cuatro grupos de otros tantos equipos. El primer clasificado de cada grupo pasaría a una segunda fase de grupo, de la que saldría el campeón del torneo.

Las renuncias y la posterior reducción del número de equipos participantes a 13 obligó a la FIFA a confeccionar dos grupos de cuatros equipos, uno de tres y otro de únicamente dos. La distribución de los participantes fue la que sigue:

Grupo A. Brasil, Yugoslavia, Suiza y México
Grupo B. España, Inglaterra, Chile y Estados Unidos
Grupo C. Suecia, Italia y Paraguay.
Grupo D. Uruguay y Bolivia.

La tragedia de Superga

El 4 de mayo de 1949, a las 16h02′, en una tarde de intensa niebla, el Fiat G.212 CP que trasladaba al Torino de vuelta a Italia tras haber disputado un amistoso en Lisboa, se estrelló contra una de las colinas que rodeaban la localidad de Superga, cercana a Turín. El aparato se incendió y acabó colisionando con la basílica del mismo nombre. En el accidente fallecieron los 16 jugadores del equipo que había dominado el fútbol italiano durante la década de los 40 y del que formaba parte la columna vertebral del combinado nacional: Valerio Bacigalupo, Aldo Ballarin, Dino Ballarin, Emile Bongiorni, Eusebio Castigliano, Rubens Fadini, Guglielmo Gabetto, Ruggero Grava, Giuseppe Grezar, Ezio Loik, Virgilio Maroso, Danilo Martelli, Valentino Mazzola, Romeo Menti, Piero Operto, Franco Ossola, Mario Rigamonti y Giulio Schubert. Italia compitió en el Mundial de 1950 con un equipo que no era más que la sombra de aquello que pudo haber sido de haber participado algunos de estos jugadores, cayendo en la primera fase. La squadra azzurra viajó a Brasil en barco.

España se deshinchó en la segunda fase

España, entrenada por Guillermo Eyzaguirre, acudió al Mundial con un equipo de garantías, encabezado por Telmo Zarra y Estanislao Basora. En la primera fase, el combinado español fue capaz de obtener la victoria en los tres partidos que disputó: 3-0 ante Estados Unidos, 2-0 ante Chile y 1-0 ante Inglaterra -gol de Zarra, en la foto superior-.

La segunda fase no marchó tan bién para los de Eyzaguirre. Al empate a 2 ante Uruguay le siguieron las derrotas por 6-1 ante Brasil, y por 3-1 ante Suecia. España finalizó cuarta, en una de las mejores actuaciones de su historia en los Mundiales.

El “maracanazo”

Brasil y Uruguay jugaron el partido final de la segunda fase. Al combinado carioca le bastaba con empatar para hacerse con el título. Todo el mundo daba como favorito al anfitrión. 199.854 espectadores abarrotaban el estadio de Maracaná cuando Uruguay se preparaba en el vestuario para saltar al campo. Los dirigentes uruguayos le estaban pidiendo a sus jugadores que salieran al campo a evitar la goleada, cuando Obdulio Varela, el gran capitán charrúa, alzó la voz para decir: “No piensen en toda esa gente, no miren para arriba, el partido se juega abajo y si ganamos no va a pasar nada, nunca pasó nada. Si entramos vencidos es mejor ni salir al campo de juego, no vamos a perder este partido, y si lo hacemos no será por cuatro goles“.

Friaca anotaba en el minuto 47 el primer gol brasileño, para delirio del público que llenaba las gradas de Maracaná, y de un país que seguía con euforia contenida el desarrollo del choque. El conjunto carioca parecía destinado a ganar su primer Mundial. Tras el gol, la pelota había quedado alojada en la red de la portería defendida por Roque Máspoli. Varela se acercó a ella con paso firme, y la recogió de entre las mallas. Así explicó el propio jugador lo que sucedió después: ”Me di cuenta de que si no enfriábamos el juego, si no lo aquietábamos, esa máquina de jugar al fútbol nos iba a demoler. Lo que hice fue demorar la reanudación del juego, nada más. Esos tigres nos comían si les servíamos el bocado muy rápido. Entonces a paso lento crucé la cancha para hablar con el juez de línea, reclamándole un supuesto offside que no había existido, luego se me acercó el árbitro -el ingles George Reader- y me amenazó con expulsarme, pero hice que no le entendía, aprovechando qu él no sabía castellano y yo no sabía inglés. Pero mientras hablaba varios jugadores contrarios me insultaban, muy nerviosos, mientras las tribunas bramaban. Esa actitud de los adversarios me hizo abrir los ojos, tenían miedo de nosotros. Entonces, siempre con la pelota entre mi brazo y mi cuerpo, me fui hacia el centro del campo. Luego vi a los rivales que estaban pálidos e inseguros y les dije a mis compañeros que éstos no nos podían ganar nunca. Los nervios nuestros se los habíamos pasado a ellos. El resto fue lo más fácil“.

Schiaffino empató en el minuto 66 -foto-, aunque el 1-1 seguía favoreciendo a los brasileños. En el minuto 79, Ghiggia condujo el balón por banda derecha del ataque charrúa, y cuando lo más lógico parecía centrar al área en busca de algún rematador, sorprendió a todos rematando directamente a portería.

 

El primer sorprendido fue el arquero brasileño, Moacyr Barbosa, que nada pudo hacer para evitar el tanto. Maracaná enmudeció. Nada pudo hacer Brasil, lanzada en tromba en busca del gol del empate, para evitar la derrota. Uruguay había ganado. Nadie lo esperaba, nadie estaba preparado para ello. La banda de música no tenía los acordes del himno uruguayo. De nada servían ya las 500.000 camisetas son la inscripción “Brasil Campeao 1950“, ni las monedas acuñadas para la ocasión, ni el discurso en portugués que había preparado Jules Rimet. La Copa viajaría a Uruguay, convirtiendo a los charrúas en héroes nacionales, y a los cariocas en personas non gratas para la sociedad brasileña.

Rechazados por su compatriotas 

Poco se supo de la selección brasileña tras el “Maracanazo”. Ni tan siquiera Ademir, que con sus 9 goles fue máximo anotador del torneo, se salvó de la marginación y la humillación. El centro de las iras fue Barbosa. El arquero llegó a decir por antes de su muerte en el año 2000: “En Brasil, la pena mayor que establece la ley por matar a alguien es de 30 años de cárcel. Hace 50 años que yo pago por un crimen que no cometí y sigo encarcelado, la gente todavia dice que soy el culpable“.

Historia de los Mundiales de Fútbol (V): 12 años sin competición

El 1 de septiembre de 1939 dio comienzo la Segunda Guerra Mundial, tras un largo periodo prebélico que se había intensificado notablemente desde julio de 1937 con la declaración de la Segunda Guerra Sino-japonesa. La FIFA, que ya trabajaba en la organización del Campeonato del Mundo, se vio obligada a suspender sus competiciones, y la cuarta cita mundialista no pudo celebrarse hasta 1950.

Argentina, Brasil y la Alemania nazi habían declarado su intención de organizar los Mundiales de 1942. Hitler deseaba resarcirse tras el golpe que había supuesto para el Tercer Reich que los Juegos Olímpicos de 1936 hubieran tenido como máxima figura al atleta afroamericano Jesse Owens. Sus 4 medallas de oro indignaron al Führer, que le tachó despectivamente de “africano ayudante de los americanos“. Aunque Alemania impuso su ley en aquellos Juegos con 89 medallas, Hitler seguía empeñado en demostrar la superioridad de la ‘raza aria’.

Brasil y Argentina representaban las opciones sudamericanas. Los brasileños no habían secundado el boicot al Mundial de Francia 1938 pensando en la organización de la siguiente edición del campeonato. Argentina, por su parte, consideraba lógico que fuera designada sede tras haber sido apartada de la organización del evento por un deseo expreso del presidente de la FIFA, Jules Rimet.

La suspensión de las competiciones redujo también la actividad institucional de la FIFA. Aunque las oficinas del organismo en Suiza no cerraron sus puertas, no se celebraron congresos anuales entre 1940 y 1945. Luxemburgo acogería, el 1 de julio de 1946, la primera reunión de la Federación Internacional tras la Segunda Gran Guerra. En conmemoración de sus 25 años al frente de la FIFA, en este congreso se decidió que la Copa de Campeones del Mundo pasara a llamarse Copa Jules Rimet.

La posguerra trajo dificultades y penurias, pero también unión y estabilidad a la FIFA. Se decidió prohibir la participación de Alemania en las competiciones internacionales como represalia ante la situación vivida en la Segunda Guerra Mundial. El país germano no volvería a disputar un Campeonato del Mundo hasta 1954. Apartada Alemania, se produjo el acercamiento con las Federaciones británicas, que se reintegraron en la FIFA ese mismo año y ayudaron a su recuperación económica con la disputa del que fue conocido en su día como “Partido del Siglo”.

El 10 de mayo de 1947, 135.000 personas se reunieron en Hampden Park (Glasgow), para presenciar un partido amistoso entre Gran Bretaña y el Resto de Europa. La recaudación íntegra, sobre unas 35.000 libras, fue donada a la FIFA para financiar sus actividades. Vencieron los locales por 6 a 1.

Gran Bretaña, entrenada por el inglés Walter Winterbottom, alineó a Frank Swift (Inglaterra), George Hardwick (Ingalterra, capitán -en la foto de oscuro en el saludo previo al inicio del choque-), Billy Hughes (Gales), Archie Macaulay (Escocia), Jackie Vernon (Irlanda), Ron Burgess (Gales), Stanley Matthews (Inglaterra), Wilf Mannion (Inglaterra), Tommy Lawton (Inglaterra), Billy Steel (Escocia) y Billy Liddell (Escocia).

La selección del Resto de Europa estuvo formada por Da Rui (Francia), Peterson (Dinamarca), Steffen (Suiza), Carey (República de Irlanda), Parola (Italia), Ludl (Checoslovaquia), Lembrechts (Bélgica), Gren (Suecia), Nordahl (Suecia), Wilkes (Holanda), y Praest (Dinamarca).

Con esta y otras ayudas, la FIFA fue capaz de recuperar su estabilidad económica, y retomó los preparativos del cuarto Mundial. La cita, que en principio iba a celebrarse en 1949, fue retrasada a 1950 para que diversos países tuvieran más tiempo para afrontar su reconstrucción y no faltaran al evento. Suiza era el país elegido para organizarlo, pero contaba con un serio inconveniente: no tenía estadios de fútbol. El resto de Europa no disponía tras la Gran Guerra de medios suficientes para encargarse de ello, así que la candidatura de Brasil se impuso por unanimidad tras ser presentada con el apoyo de todo el continente sudamericano. Poco imaginaban los responsables de la FIFA que Brasil 1950 depararía uno de los momentos más recordados de la Historia del Fútbol: el “Maracanazo”.

Historia de los Mundiales de Fútbol (IV): Francia 1938

FICHA TÉCNICA

Fecha de inicio: 4 de junio
Fecha de finalización: 19 de junio
Equipos participantes: 15
12 europeos
2 americanos
1 asiático
Sedes: 10
Partidos jugados: 18
Espectadores totales: 376.000
Espectadores por partido: 20.888
Goles anotados: 84
Goles por partido: 4,7
Máximo goleador: Leónidas (Brasil, 8 goles)
Campeón: Italia
Subcampeón: Hungría
3er clasificado: Brasil
4º clasifcado: Suecia

El Mundial que Argentina debió organizar

Una de las premisas que se había marcado respetar la FIFA desde 1930 era la alternancia entre Europa y Sudamérica a la hora de albergar los Mundiales de Fútbol. Sin embargo, en 1938, se rompió esta tendencia. Jules Rimet, temoroso de que la tercera edición de la cita mundialista fuera la última en vista del clima prebélico que se respiraba por la amenaza de los regímenes fascistas, apostó por la elección de Francia como sede de la misma.

Los países sudamericanos tomaron esta decisión como una ofensa. Argentina, que ya se había postulado como organizadora del evento, exigió como compensación acceder directamente a la fase final del campeonato sin disputar la clasificación previa. La FIFA accedió, pero la AFA renunció finalmente a participar en el Mundial. La excusa, solidarizarse con Uruguay, que seguía indignado por el boicot sufrido en 1930. Colombia, Costa Rica, El Salvador, México, Estados Unidos y la Guayana neerlandesa se sumaron a la protesta. Los aficionados, por el contrario, deseaban que Argentina estuviera presente en Francia 1938, y se manifestaron -violentamente- en contra de la decisión de la Asociación de Fútbol de Argentina.

26 equipos pugnando por 14 plazas

De las 37 selecciones que se habían inscrito para disputar el Mundial quedaron 29 tras el plante de los equipos americanos. Tampoco disputaron las eliminatorias previas España, sumida en una cruenta Guerra Civil, Japón y China, que se enfrentaban por aquel entonces en la II Guerra Sino-japonesa.

Por primera vez en la Historia de los Mundiales, la selección organizadora y el campeón accedieron a la fase final sin disputar la fase previa. De esta forma, 26 equipos disputaron las eliminatorias previas para repartirse un total de 14 plazas. 11 serían para equipos europeos, 2 para equipos americanos y una más para un conjunto asiático. Al igual que en 1934, la fase de clasificación estuvo repleta de incidentes.

16 equipos que se quedaron en 15

Austria había conseguido la clasificación para el Mundial tras imponerse a Letonia (2-1)en el partido decisivo del grupo octavo de la fase previa europea. Sin embargo, el 11 de marzo de 1938, las tropas de Hitler invadieron el país y lo anexionaron a su territorio. cinco jugadores del combinado austriaco engrosaron las filas del equipo alemán: Hahnemann, Raftl, Skoumal, Stroh y Neumer. La FIFA ofreció la plaza de Austria a Inglaterra, que se negó a aceptarla indignada todavía por no haber organizado ningún Mundial. Finalmente, la plaza quedó vacante y Austria fue descalificada por “incomparecencia” a su encuentro de octavos de final ante Suecia.

Dos bandos enfrentados por un Mundial

Suiza y Alemania se enfrentaron el partido inaugural el 4 de junio en el Parque de los Príncipes ante 27.000 espectadores. El saludo de los alemanes -foto- fue respondido por los abucheos del público francés durante todo el encuentro. La misma situación vivió Italia, que tuvo en contra al público francés y a muchos italianos represaliados que habían encontrado asilo en el país galo huyendo del régimen de Mussolini.

Resultados de los partidos de octavos de final

Francia 3 - Bélgica 1
Italia 2 - Noruega 1
Brasil 6 - Polonia 5
Checoslovaquia 3 - Países Bajos 0
Cuba 3 - Rumanía 3 (2-1 en la repetición del encuentro)
Suecia - Austria. No se disputó.
Hungría 6 - Indias Holandesas 0
Suiza 1 - Alemania 1 (4-2 en la repetición del encuentro)

Resultados de los partidos de cuartos de final

Francia 1 - Italia 3
Brasil 1 - Checoslovaquia 1 (2-1 en la repetición del encuentro)
Cuba 0 - Suecia 8
Hungría 2 - Suiza 0

El exceso de confianza dio al traste con las opciones brasileñas

 

Por primera vez, Brasil -foto- afrontó con un equipo de garantías la disputa del Mundial. Las esperanzas depositadas por el país carioca en organizar el Mundial de 1942 hicieron que no se sumara al boicot americano y que presentara una escuadra con opciones reales de triunfo.

En octavos de final se impuso en un emocionante partido a Polonia por 6 goles a 5. En cuartos, se enfrentó a Checoslovaquia. El encuentro, jugado en Burdeos, se convirtió en una batalla campal. La principal amenaza del conjunto checoslovaco era Nejedly, máximo goleador del Mundial de Italia 1934. La consigna del técnico carioca, Ademar Pimienta era que no tocara el balón. Zezé le rompió un tobillo en el minuto 12. A su compañero Planicka le fracturaron una clavícula. Paul von Hertzka, colegiado del choque, expulsó a dos jugadores brasileños y a uno checo. Leónidas adelantó a los brasileños en el minuto 14, y Nejedly, pese a su lesión empató desde el punto de penalty en el 41. El partido finalizó con empate. En la repetición, jugada dos días después, sólo dos jugadores cariocas pudieron repetir en el once que Pimienta sacó al campo: el portero Walter y Leónidas. El delantero se encargó de anotar los dos goles con los que Brasil se impuso a Checoslovaquia (2-1).

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